Hoy mi cabeza, que últimamente necesita un respiro, ha sacado mi avión imaginario para llevarme a este paraíso, La Casa de Brasil, un proyecto diseñado por Debaixo do Bloco que abarca unos 3.800 m² con unas vistas impresionantes de Brasilia desde donde se puede llegar a disfrutar de las principales obras arquitectónicas de la capital.

La casa, original de 1988 por un maestro de la arquitectura en madera, Zanine Caldas, fue transformada por los diseñadores de Debaixo do Bloco y convertida en esta vivienda en la que el contacto con la naturaleza se hace palpable desde casa rincón, algo que con una estructura en madera (con la que se mantuvo su propia esencia) y gracias a la altura de los enormes ventanales, se percibe en todo momento. Aunque he de reconocer que a mi, elementos como la escalera, no me encajan y pienso que podría haberse creado con un diseño algo más actual.

La elección de unos muebles sencillos, con una paleta de colores basada en el blanco y la madera ayuda a potenciar y sacar el máximo partido tanto de la luz natural como las vistas, a las que se da un mayor protagonismo al evitar excesos decorativos. El equilibrio, siempre es la clave para todo 😉

Esta vista me parece genial! Todo un lujo para los sentidos 🙂

Cuando cae el sol, se crea un ambiente cálido e impresionante, al poder disfrutarlo desde el interior de la casa.

En un altillo de la casa se creó un despacho en el que debe ser todo un lujo trabajar 😉

Aunque la decoración en general, como he dicho antes, es sencilla, cuenta con piezas singulares que le dan carácter.

Que puedo decir del exterior? Si es que me quedo sin palabras!!! El paraíso se hace realidad desde estas tumbonas junto a una preciosa piscina en medio de un jardín de vegetación exótica.

Vía

Espero haberos acercado un poquito esa sensación que tantas ganas tenemos de volver a sentir… “el verano” jeje Aunque no soy muy partidaria del excesivo uso de la madera recubriendo todo a su paso, en esta casa, se equilibra (en cierta medida) con esos ventanales tan enormes, pero sin duda… esa conexión con el exterior y este impresionante jardín, son lo que me ha enamorado de esta casa, a la que sin duda, le daría una “pequeña” vueltecilla si tuviera la suerte de que fuera mía jajaja

Que tengáis un buen finde!!!

MariAngel

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